MÓVILES FUTUROS.
Aunque en los últimos meses, parece que la evolución de la telefonía móvil
ha quedado ligeramente atascada, existen indicios de que estamos a las
puertas de una nueva revolución tecnológica, que afectará de lleno al
sector de los dispositivos móviles.
No hay duda de que los smartphones
han cambiado mucho en los últimos años. Hoy día, pocos recuerdan
aquellos primeros "móviles" que iban acompañados de un maletín para
poder ser utilizados, o de joyas añejas como aquel Nokia 3310, del que se dice que sería lo único que sobreviviría a una guerra nuclear junto a las cucarachas.
La investigación con nuevos materiales como el grafeno
o el metal líquido, amén de interesantes avances en el campo del
software y el hardware (además de otros experimentos igual de llamativos
pero con menos futuro como la posibilidad de recargar los móviles con orina), hacen presagiar que, en una época no muy lejana, la forma que conocemos de usar el smartphone sufrirá una gran revolución.
Las pantallas de tamaño cada vez mayor y con resoluciones más altas
ha sido una de las principales tendencias presentes en los smartphones
en el último par de años, algo que lógicamente no da señales de
disminuir.
El mejor ejemplo es el nuevo móvil de LG, el G3, que con una pantalla de 5,5" alcanza una resolución de 2.560 x 1.440 píxeles o, lo que es lo mismo, una densidad de 538 ppp.
LG no es el único de los principales fabricantes de teléfonos
que trabaja en las pantallas con esta resolución, ya que Samsung y
Sony, por citar algunos de los fabricantes más famosos (y sin citar al
siempre innovador mercado chino), ya trabajan en llevar la tecnología 4K de sus televisores a los smartphones.
Por supuesto, además de esta mejoras en resolución, no deja de investigarse en pantallas que, ayudadas de materiales como el grafeno, sean totalmente flexibles.
¿Más resolución y flexibilidad? ¿Ninguna novedad más?
Dejamos lo mejor para el final, que no es otra cosa que las pantallas holográficas.
Recientemente conocíamos los avances dentro de este campo gracias al Estar Takee,
terminal cuyo funcionamiento consiste en el seguimiento de la posición
de la perspectiva de los ojos del usuario mediante cuatro cámaras
situadas en la parte delantera del dispositivo.
De esta manera el Estar Takee reconoce desde donde mira el usuario y muestra la imagen en función de cómo se muevan sus ojos.
Las pantallas holográficas para smartphones
se han convertido rápidamente en una nueva zona caliente en el campo de
los displays de dispositivos móviles y estamos seguros de que pronto
tendremos nuevas noticias acerca de esta tecnología, fundamental en los móviles del futuro.
El procesador Qualcomm Snapdragon 800 dominó el mercado de teléfonos de gama alta el año pasado.
Ahora es lógico pensar que su sucesor, el Snapdragon 805 será el encargado de mover los nuevos buques insignia de las diferentes compañías tecnológicas.
Este procesador se basa en la CPU
de cuatro núcleos Krait 450, que funciona a velocidades de hasta 2,5
GHz por núcleo, según Qualcomm. También cuenta con la nueva GPU Adreno
420, que cuenta con un 40 por ciento más de potencia de procesamiento de
gráficos que su predecesor.
Este aumento de potencia permitirá a los smartphones mostrar contenido 4K, ya sea en el dispositivo o en un televisor.
Por otra parte Nvidia
está haciendo gran énfasis en la mejora de los gráficos de estos
dispositivos para llamar la atención de la industria del videojuego.
Según defiende la marca, su procesador Tegra K1, basado en la arquitectura Kepler de Nvidia, puede superar tanto la PlayStation 3 y la Xbox 360 en potencia gráfica.
Estos procesadores irían acompañados de un drástico aumento de la memoria RAM de los móviles del futuro, donde podría llegarse, como poco, hasta los 8 GB.
Samsung ya mostró tiempo atrás sus memorias LPDDR4,
con un consumo de hasta un 40 % menos de energía y con la posibilidad
de colocar hasta 4 GB de memoria en el mismo espacio que los actuales
módulos de 2 GB.
De nuevo el grafeno acude al rescate de los móviles
del futuro ya que, gracias a sus múltiples aplicaciones, este material
podría emplearse en la fabricación del cuerpo de los smartphones destinados a liderar las ventas en los años venideros.
Sus grandes virtudes son su resistencia, su flexibilidad y su ligereza,
con amplias posibilidades de moldearlo para se que adapte al uso que
los ingenieros le quieran dar. Es a la vez tan duro como un diamante y
tan fino como una hoja de papel, y también destaca por una excelente
conducción del calor y de la electricidad, muy superior a lo que estamos
acostumbrados a ver.
Pero como no sólo de grafeno
vive el hombre, diferentes empresas se han lanzado a investigar con
diferentes materiales que permitan abaratar costes de fabricación, y a
la vez supongan una mejora de la experiencia de uso del usuario.
Como ejemplo tenemos el trabajo de Apple con metal líquido. Hace meses Apple firmó un acuerdo exclusivo con Liquidmetal Technologies con el fin de hacer uso de sus aleaciones irrompibles fabricadas con metal líquido.
Sin
embargo, hasta el momento la compañía de la manzana sólo ha hecho uso
de esta tecnología en la herramienta de extracción de la tarjeta SIM de
los iPhone y la bandeja de la misma.
No dudamos que en el futuro
tendremos noticias de la experimentación con materiales nunca antes
vistos en la fabricación de smartphones.
Aunque un mayor número de megapíxeles vaya asociado a un aumento del interés por parte de la mayoría de usuarios, no nos cansamos de decir que esto no tiene porque verse correspondido con la calidad de las imágenes capturadas.
Es la tecnología que da forma a las cámaras móviles
lo que determina la calidad de una fotografía, y es algo en lo que las
grandes -y pequeñas- marcas de smartphones están haciendo especial
hincapié, conscientes de la importancia de la cámara a la hora de elegir
un nuevo móvil.
Ya estamos viendo interesantes mejoras en este campo, como el enfoque laser del LG G3 o la doble cámara del HTC One (M8), por lo que es lógico pensar que este componente sea uno de los que más evolucione con el paso del tiempo.
Hay mucho trabajo por delante para que las ópticas de los móviles del futuro
generen unas muy buenas imágenes y conseguir que el procesado de las
mismas no haga perder una excesiva calidad al comprimir las fotografías.
No obstante estamos en el camino correcto, y podríamos apostar a que pronto seguiremos teniendo noticias (como el reciente acuerdo al que han llegado Microsoft y Canon para la utilización de patentes) de la asociación entre los principales fabricantes de dispositivos móviles y las grandes empresas fotográficas como la susodicha Canon, Nikon o Pentax; empresas que no pueden seguir obviando un mercado que avanza a pasos agigantados.
Sin duda alguna, el componente más mejorable de los smartphones actuales, y algo por lo que los móviles del futuro deben apostar.
Diferentes grupos de investigadores, de distintas universidades, se encuentran en una apasionante carrera por ser los primeros en conseguir una batería de larga duración para estos dispositivos venideros; o al menos un dispositivo capaz de cargar las actuales baterías en el menor tiempo posible.
Diferentes
pruebas realizadas han demostrado que estos cargadores han repuesto la
totalidad de la energía de una batería en tiempos de 5 a 30 segundos.
También son muchas las compañías que se han lanzado a la construcción de baterías flexibles, siendo Nokia la última de ellas.
Hace escasos meses, la publicación web Scientific Reports dió a conocer un supercondensador de silicio
que puede ser construído en un chip instalable en sensores, teléfonos
móviles y una gran variedad de dispositivos electromecánicos,
proporcionando un ahorro de costes importante.
Mediante la incorporación de células fotovoltaicas en los teléfonos móviles, estos podrían recargarse en segundos. Pero esta no sería la única ventaja, ya que además la carga duraría semanas.
Otra rama de la investigación está enfocada a la posibilidad de recargar las baterías de una forma... digamos algo menos higiénica, aunque mucho más ecológica: mediante orina.
Los
investigadores cultivaron bacterias en ánodos de fibra de vidrio que
después fueron insertados en cilindros de cerámica, parecidos a
circuitos de una batería. Cuando la orina pasaba por
los cilindros, las bacterias descomponen los azúcares y demás químicos
presentes en el líquido, acumulando una pequeña carga eléctrica.
Una vez generada, la carga pasa a ser almacenada en un capacitador.
La interfaz de los móviles del futuro y los nuevos sistemas operativos, curiosamente estarán enfocados a tocarlos lo mínimo posible.
De
ahí que se esté investigando sobre diferentes métodos de control de los
smartphones en los que se pueda interactuar con ellos por gestos o por
voz.
Aunque hoy día ya es posible controlar el smartphone sin tocarlo, la experiencia no es todo lo cómoda cómo se nos ha hecho ver en diferentes películas de ciencia ficción.
Otra cosa son los asistentes virtuales, como Google Now o Siri, y
el control por voz de los diferentes terminales. Desde hace un tiempo
los móviles entienden, con escaso margen de error, la voz humana y
pueden responder preguntas, dar indicaciones, e incluso manejar
aplicaciones.
Aún estamos lejos del control total de los móviles por voz, pero esta tecnología avanza a paso agigantados.
Dentro del mundo de las apps, la posibilidad de pagar desde el móvil, o la conexión total con nuestro cuerpo
por medio de smartwatch y smartband es algo que ya está empezando a
verse en los últimos smartphones presentados; por lo que es de esperar
que en el futuro, el sector de la telefonía móvil siga por este camino.
No hay que olvidarse del GPS
y de los diferentes softwares de geolocalización, que serán capaces de
encontrar cualquier cosa que se le pida en cuestión de segundos.
Samsung lleva bastante tiempo trabajando en el nuevo estándar de descarga de datos, el llamado (por el momento) 5G.
La conexión 5G permitirá intercambiar datos a una velocidad de hasta 1 GB por segundo con una distancia de hasta dos kilómetros, muy superior si la comparamos con los servicios de cuarta generación 4G-LTE que actualmente ofrecen 75 Megabytes por segundo.
Samsung
ya ha confirmado que quiere acelerar la investigación y el desarrollo
de la red 5G para que se pueda comenzar a comercializar a partir de 2020
y que, de ser así finalmente, tendrá la capacidad de transmitir datos cientos de veces más rápido que las actuales redes 4G-LTE.
El Ministerio de Ciencia de Corea del Sur también invertirá 1.500 millones de dólares en empresas locales de servicios de red 5G, con el fin de ponerlo a disposición del país en un plazo máximo de 5 años.
Rivales de Samsung, como la firma china Huawei, también planea lanzar un servicio de 5G
en 2020. No obstante, bastantes meses antes la nueva tecnología se
pondrá a prueba en los servicios de redes antes de expandirse al resto
de territorios.
Con este panorama, se estima que en 2020 6,5 millones de personas en todo el mundo usen estas redes móviles para comunicaciones de datos,
además de otros usos adicionales, como dispositivos médicos o
electrodomésticos que también se pueden conectar a la red a través de
5G.


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