martes, 3 de maio de 2016

Evolución de los móviles

EVOLUCIÓN DE LOS MÓVILES 

1G, Primera Generación. 

La primera generación de telefonía móvil estaba basada en un conjunto de celdas o células interconectadas, que daban servicio a los dispositivos que se encontraban dentro de su amplia zona de cobertura. De ahí el nombre con el que se los conoció inicialmente, “celulares”.
No todas las redes estaban basadas en los mismos protocolos, dependían bastante de sus fabricantes, no era fácil interconectarlas ni utilizar los mismos terminales en distintas redes.
La calidad de la voz era relativa, la capacidad para transmitir datos era baja (del orden de los Kilo bits por segundo), las baterías duraban pocas horas; pero aún así, el servicio de telefonía móvil despegó y alcanzó cerca de 20 millones de usuarios en 1990.

2G y primer standard, GSM.

A principios de los ’90 se introducen las primeras redes basadas en un protocolo estándar que tenía como principales objetivos la interconexión de las redes y la posibilidad de conectarse a ellas con un mismo terminal, apareciendo el primer concepto de roaming.
Este protocolo es nuestro conocido GSM (Groupe Spécial Mobile o Global System for Mobile Communications).
También trajo otras ventajas como una mejor calidad de voz, mayor velocidad para transmitir datos, transmisión de faxes y los famosos SMS.
Con esta segunda generación, los servicios de telefonía móvil se vuelven populares.
Una posterior mejora permitió la transmisión de datos a mayor velocidad (56 kilo bits por segundo), el intercambio de imágenes y la posibilidad de navegar por Internet. Esta mejora se debe a la implantación de la tecnología GPRS (General Packet Radio Service) sobre las redes existentes y favorece la aparición de las “Blackberries” y de los primeros “smartphones”.

3G, Internet Móvil.

Esta nueva generación es una clara evolución de la anterior y mantiene uno de sus principios básicos: un estándar sobre el que continuar los desarrollos.
Se mejora la potencia de las antenas, permitiendo más conexiones, mayor calidad de voz y mayor velocidad para transferir datos, alcanzándose hasta 2 Mega bits por segundo bajo condiciones determinadas.
Esa mayor velocidad contribuyó a la aparición de aplicaciones de audio, imágenes, comunicaciones y vídeo en tiempo real, aunque a veces limitadas por la capacidad de la red o de las antenas a través de las que se conecta el móvil.
Se facilita la movilidad dentro de la zona de cobertura de un Operador, pero también entre distintos Operadores y países, ampliándose el roaming de voz y mensajes para incluir la transferencia de datos.
Su integración con Internet, mediante el uso de protocolos comunes (IP / TCP-IP), le permitió mantener la velocidad de crecimiento de los servicios móviles.

4G, Alta Velocidad.

La evolución continúa y se introducen mejoras en las antenas, en su capacidad, cobertura y  calidad de señal.
Esto ya lo vemos como una mejora en la velocidad para transferir datos. La velocidad de conexión a Internet empieza a ser comparable con la de una fibra óptica. Podemos navegar utilizando dispositivos móviles a velocidades de hasta 20 Mega bits por segundo. Podemos ver películas o partidos de fútbol en tiempo real, es decir mientras se están jugando y con una calidad muy comparable con la que podríamos verlos en nuestro televisor.


 

Móviles futuros

MÓVILES FUTUROS.


Aunque en los últimos meses, parece que la evolución de la telefonía móvil ha quedado ligeramente atascada, existen indicios de que estamos a las puertas de una nueva revolución tecnológica, que afectará de lleno al sector de los dispositivos móviles.
No hay duda de que los smartphones han cambiado mucho en los últimos años. Hoy día, pocos recuerdan aquellos primeros "móviles" que iban acompañados de un maletín para poder ser utilizados, o de joyas añejas como aquel Nokia 3310, del que se dice que sería lo único que sobreviviría a una guerra nuclear junto a las cucarachas.
La investigación con nuevos materiales como el grafeno o el metal líquido, amén de interesantes avances en el campo del software y el hardware (además de otros experimentos igual de llamativos pero con menos futuro como la posibilidad de recargar los móviles con orina), hacen presagiar que, en una época no muy lejana, la forma que conocemos de usar el smartphone sufrirá una gran revolución.


Las pantallas de tamaño cada vez mayor y con resoluciones más altas ha sido una de las principales tendencias presentes en los smartphones en el último par de años, algo que lógicamente no da señales de disminuir.
El mejor ejemplo es el nuevo móvil de LG, el G3, que con una pantalla de 5,5" alcanza una resolución de 2.560 x 1.440 píxeles o, lo que es lo mismo, una densidad de 538 ppp.
LG no es el único de los principales fabricantes de teléfonos que trabaja en las pantallas con esta resolución, ya que Samsung y Sony, por citar algunos de los fabricantes más famosos (y sin citar al siempre innovador mercado chino), ya trabajan en llevar la tecnología 4K de sus televisores a los smartphones.
Por supuesto, además de esta mejoras en resolución, no deja de investigarse en pantallas que, ayudadas de materiales como el grafeno, sean totalmente flexibles.
¿Más resolución y flexibilidad? ¿Ninguna novedad más?
Dejamos lo mejor para el final, que no es otra cosa que las pantallas holográficas.
Recientemente conocíamos los avances dentro de este campo gracias al Estar Takee, terminal cuyo funcionamiento consiste en el seguimiento de la posición de la perspectiva de los ojos del usuario mediante cuatro cámaras situadas en la parte delantera del dispositivo.
De esta manera el Estar Takee reconoce desde donde mira el usuario y muestra la imagen en función de cómo se muevan sus ojos.
Las pantallas holográficas para smartphones se han convertido rápidamente en una nueva zona caliente en el campo de los displays de dispositivos móviles y estamos seguros de que pronto tendremos nuevas noticias acerca de esta tecnología, fundamental en los móviles del futuro.


El procesador Qualcomm Snapdragon 800 dominó el mercado de teléfonos de gama alta el año pasado.
Ahora es lógico pensar que su sucesor, el Snapdragon 805 será el encargado de mover los nuevos buques insignia de las diferentes compañías tecnológicas.
Este procesador se basa en la CPU de cuatro núcleos Krait 450, que funciona a velocidades de hasta 2,5 GHz por núcleo, según Qualcomm. También cuenta con la nueva GPU Adreno 420, que cuenta con un 40 por ciento más de potencia de procesamiento de gráficos que su predecesor.
Este aumento de potencia permitirá a los smartphones mostrar contenido 4K, ya sea en el dispositivo o en un televisor. 
Por otra parte Nvidia está haciendo gran énfasis en la mejora de los gráficos de estos dispositivos para llamar la atención de la industria del videojuego.
Según defiende la marca, su procesador Tegra K1, basado en la arquitectura Kepler de Nvidia, puede superar tanto la PlayStation 3 y la Xbox 360 en potencia gráfica.
Estos procesadores irían acompañados de un drástico aumento de la memoria RAM de los móviles del futuro, donde podría llegarse, como poco, hasta los 8 GB.
Samsung ya mostró tiempo atrás sus memorias LPDDR4, con un consumo de hasta un 40 % menos de energía y con la posibilidad de colocar hasta 4 GB de memoria en el mismo espacio que los actuales módulos de 2 GB.


De nuevo el grafeno acude al rescate de los móviles del futuro ya que, gracias a sus múltiples aplicaciones, este material podría emplearse en la fabricación del cuerpo de los smartphones destinados a liderar las ventas en los años venideros.
Sus grandes virtudes son su resistencia, su flexibilidad y su ligereza, con amplias posibilidades de moldearlo para se que adapte al uso que los ingenieros le quieran dar. Es a la vez tan duro como un diamante y tan fino como una hoja de papel, y también destaca por una excelente conducción del calor y de la electricidad, muy superior a lo que estamos acostumbrados a ver. 
Pero como no sólo de grafeno vive el hombre, diferentes empresas se han lanzado a investigar con diferentes materiales que permitan abaratar costes de fabricación, y a la vez supongan una mejora de la experiencia de uso del usuario.
Como ejemplo tenemos el trabajo de Apple con metal líquido. Hace meses Apple firmó un acuerdo exclusivo con Liquidmetal Technologies con el fin de hacer uso de sus aleaciones irrompibles fabricadas con metal líquido.
Sin embargo, hasta el momento la compañía de la manzana sólo ha hecho uso de esta tecnología en la herramienta de extracción de la tarjeta SIM de los iPhone y la bandeja de la misma.
No dudamos que en el futuro tendremos noticias de la experimentación con materiales nunca antes vistos en la fabricación de smartphones.


Aunque un mayor número de megapíxeles vaya asociado a un aumento del interés por parte de la mayoría de usuarios, no nos cansamos de decir que esto no tiene porque verse correspondido con la calidad de las imágenes capturadas.
Es la tecnología que da forma a las cámaras móviles lo que determina la calidad de una fotografía, y es algo en lo que las grandes -y pequeñas- marcas de smartphones están haciendo especial hincapié, conscientes de la importancia de la cámara a la hora de elegir un nuevo móvil.
Ya estamos viendo interesantes mejoras en este campo, como el enfoque laser del LG G3 o la doble cámara del HTC One (M8), por lo que es lógico pensar que este componente sea uno de los que más evolucione con el paso del tiempo.
Hay mucho trabajo por delante para que las ópticas de los móviles del futuro generen unas muy buenas imágenes y conseguir que el procesado de las mismas no haga perder una excesiva calidad al comprimir las fotografías.
No obstante estamos en el camino correcto, y podríamos apostar a que pronto seguiremos teniendo noticias (como el reciente acuerdo al que han llegado Microsoft y Canon para la utilización de patentes) de la asociación entre los principales fabricantes de dispositivos móviles y las grandes empresas fotográficas como la susodicha Canon, Nikon o Pentax; empresas que no pueden seguir obviando un mercado que avanza a pasos agigantados.

Sin duda alguna, el componente más mejorable de los smartphones actuales, y algo por lo que los móviles del futuro deben apostar.
Diferentes grupos de investigadores, de distintas universidades, se encuentran en una apasionante carrera por ser los primeros en conseguir una batería de larga duración para estos dispositivos venideros; o al menos un dispositivo capaz de cargar las actuales baterías en el menor tiempo posible.
Diferentes pruebas realizadas han demostrado que estos cargadores han repuesto la totalidad de la energía de una batería en tiempos de 5 a 30 segundos.
También son muchas las compañías que se han lanzado a la construcción de baterías flexibles, siendo Nokia la última de ellas.
Hace escasos meses, la publicación web Scientific Reports dió a conocer un supercondensador de silicio que puede ser construído en un chip instalable en sensores, teléfonos móviles y una gran variedad de dispositivos electromecánicos, proporcionando un ahorro de costes importante.
Mediante la incorporación de células fotovoltaicas en los teléfonos móviles, estos podrían recargarse en segundos. Pero esta no sería la única ventaja,  ya que además la carga duraría semanas.
Otra rama de la investigación está enfocada a la posibilidad de recargar las baterías de una forma... digamos algo menos higiénica, aunque mucho más ecológica: mediante orina.
Los investigadores cultivaron bacterias en ánodos de fibra de vidrio que después fueron insertados en cilindros de cerámica, parecidos a circuitos de una batería. Cuando la orina pasaba por los cilindros, las bacterias descomponen los azúcares y demás químicos presentes en el líquido, acumulando una pequeña carga eléctrica.
Una vez generada, la carga pasa a ser almacenada en un capacitador. 

La interfaz de los móviles del futuro y los nuevos sistemas operativos, curiosamente estarán enfocados a tocarlos lo mínimo posible.
De ahí que se esté investigando sobre diferentes métodos de control de los smartphones en los que se pueda interactuar con ellos por gestos o por voz.
Aunque hoy día ya es posible controlar el smartphone sin tocarlo, la experiencia no es todo lo cómoda cómo se nos ha hecho ver en diferentes películas de ciencia ficción.  
Otra cosa son los asistentes virtuales, como Google Now o Siri, y el control por voz de los diferentes terminales. Desde hace un tiempo los móviles entienden, con escaso margen de error, la voz humana y pueden responder preguntas, dar indicaciones, e incluso manejar aplicaciones.
Aún estamos lejos del control total de los móviles por voz, pero esta tecnología avanza a paso agigantados.
Dentro del mundo de las apps, la posibilidad de pagar desde el móvil, o la conexión total con nuestro cuerpo por medio de smartwatch y smartband es algo que ya está empezando a verse en los últimos smartphones presentados; por lo que es de esperar que en el futuro, el sector de la telefonía móvil siga por este camino.
No hay que olvidarse del GPS y de los diferentes softwares de geolocalización, que serán capaces de encontrar cualquier cosa que se le pida en cuestión de segundos.


Samsung lleva bastante tiempo trabajando en el nuevo estándar de descarga de datos, el llamado (por el momento) 5G.
La conexión 5G permitirá intercambiar datos a una velocidad de hasta 1 GB por segundo con una distancia de hasta dos kilómetros, muy superior si la comparamos con los servicios de cuarta generación 4G-LTE que actualmente ofrecen 75 Megabytes por segundo.
Samsung ya ha confirmado que quiere acelerar la investigación y el desarrollo de la red 5G para que se pueda comenzar a comercializar a partir de 2020 y que, de ser así finalmente, tendrá la capacidad de transmitir datos cientos de veces más rápido que las actuales redes 4G-LTE.
El Ministerio de Ciencia de Corea del Sur también invertirá 1.500 millones de dólares en empresas locales de servicios de red 5G, con el fin de ponerlo a disposición del país en un plazo máximo de 5 años. 
Rivales de Samsung, como la firma china Huawei, también planea lanzar un servicio de 5G en 2020. No obstante, bastantes meses antes la nueva tecnología se pondrá a prueba en los servicios de redes antes de expandirse al resto de territorios.
Con este panorama, se estima que en 2020 6,5 millones de personas en todo el mundo usen estas redes móviles para comunicaciones de datos, además de otros usos adicionales, como dispositivos médicos o electrodomésticos que también se pueden conectar a la red a través de 5G.




Fotos de los mejores móviles





luns, 2 de maio de 2016

Marcas

A
Acer, AEG, Alcatel, Amazon, Apple Asus.

B
BIC, Blackberry, BenQ, BQ.

C
Cubot.

D
Dell, Doogee.

E
Energy Sistem, Ericsson, Emporia, Elephone.

G
Geeksphone, Gsmart.

H
Haier, Hisense, HT, HP, Huawei.

I
i-mate, INQ.

J  
Jiayu.
 
K
Kyocera.
 
L
Lenovo, LG.
 
M
Meizu, Microsoft, Motorola.
 
N
NEC, Nokia.
 
O
OnePlus, Oppo.
 
P
Palm, Philips, PCD, Panasonic, Pantech, Prestigio, Primux.
 
S
Sagem, Samsung, Sharp, Sonim, Sony, Sony Ericsson, Spice Mobile, Sunstech.
 
T
Toshiba.
 
V
Vertu.
 
W
Wiko, Wolder, Woxter.
 
X
Xiaomi.
 
Z
Zopo, ZTE.

Definición

TELÉFONO MÓVIL


La telefonía móvil o telefonía celular es la comunicación inalámbrica a través de ondas electromagnéticas. Como cliente de este tipo de redes, se utiliza un dispositivo denominado teléfono móvil o teléfono celular. En la mayor parte de América latina se prefiere la denominación teléfono celular, mientras que en España y en Cuba es más común el término teléfono móvil.

 A partir del siglo XXI, los teléfonos móviles han adquirido funcionalidades que van mucho más allá de limitarse a sólo llamar, traducir o enviar mensajes de texto: se puede decir que han incorporado las funciones de los dispositivos tales como PDA, cámara de fotos, cámara de vídeo, consola de videojuegos portátil, agenda electrónica, reloj despertador, calculadora, micro-proyector, radio portátil, GPS o reproductor multimedia (al punto de causar la obsolescencia de varios de ellos), y que también pueden realizar una multitud de acciones en un dispositivo pequeño y portátil que llevan prácticamente todos los habitantes de los países desarrollados y un número creciente de habitantes de los países en desarrollo. A este tipo de evolución del teléfono móvil se le conoce como teléfono inteligente.
El primer antecedente técnico de la telefonía móvil fueron los servicios de comunicación públicos de radiotelefonía establecidas en algunas ciudades estadounidenses durante los años 1940. Así, AT&T estableció un servicio de ese tipo en la ciudad de San Luis (Misuri) en 1946, que usaba un único transmisor y ofrecía seis canales de transmisión, la popularidad del servicio hizo que rápidamente quedara bloqueado, pero en 1947 AT&T dio con la solución, en lugar de utilizar un único transmisor, creó una red de transmisores de baja potencia, cada uno para un área concreta o "célula" (de ahí derivó el término teléfono celular que en muchos países es la forma de referirse a la telefonía móvil). Sin embargo, la noción de telefonía móvil había sido ya anticipada mucho tiempo antes, así William Edward Ayrton (1847-1908), catedrático de física aplicada e Ingeniería eléctrica en una conferencia en el Brittish Imperial Institute en 1897 dijo:
No hay duda de que llegará el día en que probablemente tanto yo como ustedes habremos sido olvidados, en el que los cables de cobre, hierro y la gutapercha que los recubre serán relegados al museo de las antigüedades. Entonces cuando una persona quiera telegrafiar a un amigo, incluso sin saber dónde pueda estar, llamará con una voz electromagnética que será escuchada por aquel que tenga el oído electromagnético, pero que permanecerá silenciosa para todos los demás. Dirá «¿dónde estás?» y la respuesta llegará audible a la persona con el oído electromagnético: «Estoy en el fondo de una mina de carbón, o cruzando los Andes, o en el medio del Pacífico».