EVOLUCIÓN DE LOS MÓVILES
1G, Primera Generación.
La primera generación de telefonía móvil
estaba basada en un conjunto de celdas o células interconectadas, que
daban servicio a los dispositivos que se encontraban dentro de su amplia
zona de cobertura. De ahí el nombre con el que se los conoció
inicialmente, “celulares”.
No todas las redes estaban basadas en
los mismos protocolos, dependían bastante de sus fabricantes, no era
fácil interconectarlas ni utilizar los mismos terminales en distintas
redes.
La calidad de la voz era relativa, la capacidad para
transmitir datos era baja (del orden de los Kilo bits por segundo), las
baterías duraban pocas horas; pero aún así, el servicio de telefonía
móvil despegó y alcanzó cerca de 20 millones de usuarios en 1990.
2G y primer standard, GSM.
A
principios de los ’90 se introducen las primeras redes basadas en un
protocolo estándar que tenía como principales objetivos la interconexión
de las redes y la posibilidad de conectarse a ellas con un mismo
terminal, apareciendo el primer concepto de roaming.
Este protocolo es nuestro conocido GSM (Groupe Spécial Mobile o Global System for Mobile Communications).
También
trajo otras ventajas como una mejor calidad de voz, mayor velocidad
para transmitir datos, transmisión de faxes y los famosos SMS.
Con esta segunda generación, los servicios de telefonía móvil se vuelven populares.
Una
posterior mejora permitió la transmisión de datos a mayor velocidad (56
kilo bits por segundo), el intercambio de imágenes y la posibilidad de
navegar por Internet. Esta mejora se debe a la implantación de la
tecnología GPRS (General Packet Radio Service) sobre las redes
existentes y favorece la aparición de las “Blackberries” y de los
primeros “smartphones”.
3G, Internet Móvil.
Esta nueva
generación es una clara evolución de la anterior y mantiene uno de sus
principios básicos: un estándar sobre el que continuar los desarrollos.
Se
mejora la potencia de las antenas, permitiendo más conexiones, mayor
calidad de voz y mayor velocidad para transferir datos, alcanzándose
hasta 2 Mega bits por segundo bajo condiciones determinadas.
Esa
mayor velocidad contribuyó a la aparición de aplicaciones de audio,
imágenes, comunicaciones y vídeo en tiempo real, aunque a veces
limitadas por la capacidad de la red o de las antenas a través de las
que se conecta el móvil.
Se facilita la movilidad dentro de la
zona de cobertura de un Operador, pero también entre distintos
Operadores y países, ampliándose el roaming de voz y mensajes para
incluir la transferencia de datos.
Su integración con Internet,
mediante el uso de protocolos comunes (IP / TCP-IP), le permitió
mantener la velocidad de crecimiento de los servicios móviles.
4G, Alta Velocidad.
La evolución continúa y se introducen mejoras en las antenas, en su capacidad, cobertura y calidad de señal.
Esto
ya lo vemos como una mejora en la velocidad para transferir datos. La
velocidad de conexión a Internet empieza a ser comparable con la de una
fibra óptica. Podemos navegar utilizando dispositivos móviles a
velocidades de hasta 20 Mega bits por segundo. Podemos ver películas o
partidos de fútbol en tiempo real, es decir mientras se están jugando y
con una calidad muy comparable con la que podríamos verlos en nuestro
televisor.

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